Pinté la conspiración que me vigila
La asesina de sueño que temo
La pinte cerrada y quede dentro de ella
Los robles se esparcieron
Y corri para no ser visto y no vi a nada ni nadie
Y me fui perdiendo de vista.
DuVinsKy
jueves, 5 de junio de 2008
El otro lado
Trate de desafiarme al otro lado del río
Antes de cruzarlo me vi haciéndome señas del lado de enfrente
agitaba los brazos y gritaba y cargaba a voz pelada
escuchaba la voz tan excitada que me temblaba
Me di cuenta que con el grito quería espantar los nervios que no se iban
Hasta que el agua me ahogo de tanta vida.
DuVinsKy.
Antes de cruzarlo me vi haciéndome señas del lado de enfrente
agitaba los brazos y gritaba y cargaba a voz pelada
escuchaba la voz tan excitada que me temblaba
Me di cuenta que con el grito quería espantar los nervios que no se iban
Hasta que el agua me ahogo de tanta vida.
DuVinsKy.
Que temo?
No sé,
creo que es tanto que perdí la cuenta
La perdí y me olvide, o mejor dicho no quise buscarla
Porqué?
Por aburrida, por excesiva generosidad de introspección
Porque no quería y listo
Y me empezó a doler el cuello y con él el alma
Y la panza con el líquido que quema
Que molesta y quema
y que no dice nada por que no le alcanzan las palabras.
DuVinsKy
No sé,
creo que es tanto que perdí la cuenta
La perdí y me olvide, o mejor dicho no quise buscarla
Porqué?
Por aburrida, por excesiva generosidad de introspección
Porque no quería y listo
Y me empezó a doler el cuello y con él el alma
Y la panza con el líquido que quema
Que molesta y quema
y que no dice nada por que no le alcanzan las palabras.
DuVinsKy
VerdadE
Si,
entre y te ví
Y nos ví por momentos pérdidos
Y nos reconocí
Jóvenes y olorientos
Y quejosos y exigentemente jóvenes
Si,
entre
y me froté los ojos
Me los desfroté y Salí
No quería vernos tan así
Tan de lejos y cerca
Tan ausente y por fuera estaba cuando nos ví
Si
No quería interrumpir
No quería intervenir en tal majestuosa escena que me devora
No quería
Pero no me arrepiento
Acá estoy
Con los ojos dolidos
De la bronca por tanta verdad mirada junta
DuVinsKy
entre y te ví
Y nos ví por momentos pérdidos
Y nos reconocí
Jóvenes y olorientos
Y quejosos y exigentemente jóvenes
Si,
entre
y me froté los ojos
Me los desfroté y Salí
No quería vernos tan así
Tan de lejos y cerca
Tan ausente y por fuera estaba cuando nos ví
Si
No quería interrumpir
No quería intervenir en tal majestuosa escena que me devora
No quería
Pero no me arrepiento
Acá estoy
Con los ojos dolidos
De la bronca por tanta verdad mirada junta
DuVinsKy
Luces
Silencios que gritan ausencias
Que corre en la garganta
Que empañan los ojos
Respiración cortada
Luces que me devuelven oscuridad
Por delante
Atrás
El centro
Todo se envuelve de todo
De ti
De tan mi
Por todo lados
DuVinsKy
Que corre en la garganta
Que empañan los ojos
Respiración cortada
Luces que me devuelven oscuridad
Por delante
Atrás
El centro
Todo se envuelve de todo
De ti
De tan mi
Por todo lados
DuVinsKy
Sin Parar
Los que corren corren
Los que corren y no paran
Los que piensan que no paran porque corren
Los que gatean y creen que corren
Los que corren y en realidad corean
Los que corren la marea
Los que corren al tiempo
Los corridos por el tiempo
Los que corren no saben que
Los que sueñan que corren
Los que ansían correr
Los que piensan que están bien los que corren
Los que ya no quieren correr
Los que se niegan a seguir corriendo
Los que dejaron su carrera
Los que se van en carreta
Los que llevan la carreta
Y los que son llevados por ella
Y los que descansan porque corren
Y los cansados, tan cansados de correr
Los lastimados porque corren
Los lastimados por que no corren
Los que corren sin saber de quien
Los corridos que corren
Los que lloran corriendo
Y no dan más
y tan cansados que están
con la mirada perdida
poseída por la pista que los recorre
los que corren al compás
y los que no corren al compás por falta de ritmo
los que no corren por falta traición
los que cierran el círculo corrido corriendo.
DuVinsKy
Los que corren y no paran
Los que piensan que no paran porque corren
Los que gatean y creen que corren
Los que corren y en realidad corean
Los que corren la marea
Los que corren al tiempo
Los corridos por el tiempo
Los que corren no saben que
Los que sueñan que corren
Los que ansían correr
Los que piensan que están bien los que corren
Los que ya no quieren correr
Los que se niegan a seguir corriendo
Los que dejaron su carrera
Los que se van en carreta
Los que llevan la carreta
Y los que son llevados por ella
Y los que descansan porque corren
Y los cansados, tan cansados de correr
Los lastimados porque corren
Los lastimados por que no corren
Los que corren sin saber de quien
Los corridos que corren
Los que lloran corriendo
Y no dan más
y tan cansados que están
con la mirada perdida
poseída por la pista que los recorre
los que corren al compás
y los que no corren al compás por falta de ritmo
los que no corren por falta traición
los que cierran el círculo corrido corriendo.
DuVinsKy
MuJeR
La mujer cansada
La mujer cansada de llorar y gritar
De llevarse a si y a sus hijos
De llevar sus sueños rotos
tan rotos
La mujer cansada de abrirse más
Cansada de estar cansada
Cansada de levantar cabeza y ojos
Cansada de caminar y ser caminada
Mujer cansada de ser mujer
De ser dolida y ver tanto dolor
Mujer de harta y alta angustia
Mujer tan mujer
Tan bella y fea mujer
Tan cansada mi mujer
Nuestra mujer maltratada y maltrecha mujer
Tan colorada de bronca y lágrimas
Y gritos de mujer que da nacimiento
Y en eso se muere y renace
Y no olvida dolor mi mujer
Tu mujer
Nuestra mujer
Tan ninguneada
Tan negada mujer
Mujer que no se resigna y si
Que levanta talón y es aplastada por él
Mujer de mi vida
tan nuestra vida
Hecha añicos por frustración
Por resignación y falso conformismo
Mujer levántate diría
Pero ¿para que mi mujer?
¿Para cobrar de nuevo la paliza diaria de la vida ?
¿Para ver lo odiada que eres?.
No se mas mi mujer
que el dolor
la carga
de ser mujer y hombre
En un mundo que nos niega.
DuVinsKy
La mujer cansada de llorar y gritar
De llevarse a si y a sus hijos
De llevar sus sueños rotos
tan rotos
La mujer cansada de abrirse más
Cansada de estar cansada
Cansada de levantar cabeza y ojos
Cansada de caminar y ser caminada
Mujer cansada de ser mujer
De ser dolida y ver tanto dolor
Mujer de harta y alta angustia
Mujer tan mujer
Tan bella y fea mujer
Tan cansada mi mujer
Nuestra mujer maltratada y maltrecha mujer
Tan colorada de bronca y lágrimas
Y gritos de mujer que da nacimiento
Y en eso se muere y renace
Y no olvida dolor mi mujer
Tu mujer
Nuestra mujer
Tan ninguneada
Tan negada mujer
Mujer que no se resigna y si
Que levanta talón y es aplastada por él
Mujer de mi vida
tan nuestra vida
Hecha añicos por frustración
Por resignación y falso conformismo
Mujer levántate diría
Pero ¿para que mi mujer?
¿Para cobrar de nuevo la paliza diaria de la vida ?
¿Para ver lo odiada que eres?.
No se mas mi mujer
que el dolor
la carga
de ser mujer y hombre
En un mundo que nos niega.
DuVinsKy
martes, 3 de junio de 2008
Años
No sé si estoy de regreso
o el regreso esta en busca de mi
no persisto en tal encuentro
llevo sobre mi
cada año con sus heridas abiertas
la calle que me lleva y me sostiene
baja lenta
las hojas que gritan quebradas
el día que se vuelve para irse
las lluvias secas del otoño.
DuVinsKy
o el regreso esta en busca de mi
no persisto en tal encuentro
llevo sobre mi
cada año con sus heridas abiertas
la calle que me lleva y me sostiene
baja lenta
las hojas que gritan quebradas
el día que se vuelve para irse
las lluvias secas del otoño.
DuVinsKy
martes, 25 de marzo de 2008
domingo, 16 de marzo de 2008
viernes, 14 de marzo de 2008
domingo, 9 de marzo de 2008
El shin shinnn
Me encontraba sentado sobre el piso de un cuarto oscuro, atravezado por un hilo de luz que cortaba la habitación en dos.
De pronto la habitación se volvió más oscura, un fuerte color negro invadía todo, mientras, se empezaba a oír un sonido agudo, un shin shinnn que no paraba y cada vez se hacia más fuerte.
Se detuvo.
Empecé a ver como toda la habitación se llenaba de estrellitas de colores que daban vuelta.
Gritos de desesperación y pánico iban al compás de la velocidad de las estrellas.
Un frío helado y un fuerte escalofríos me iban bajando por la espalda, junto con una gota más fría de sudor que me ponía la piel de gallina, en ese momento,desaparecieron las estrellas, el shin shinn. No más frío.
La oscuridad en la habitación se hizo increíblemente mas intensa. No se oía nada.
Después de un rato comenzaron como a chocar contra el techo piedrasos. Un olor a tierra húmeda, a flores. Caí en un profundo sueño donde todo apareció muy de golpe, mi infancia, el jardín, mi primera novia, mi primer beso y el puto colectivo 60 de la avenida mitre que no me ve, el muy boludo y me pasa por encima!
Duvinsky
De pronto la habitación se volvió más oscura, un fuerte color negro invadía todo, mientras, se empezaba a oír un sonido agudo, un shin shinnn que no paraba y cada vez se hacia más fuerte.
Se detuvo.
Empecé a ver como toda la habitación se llenaba de estrellitas de colores que daban vuelta.
Gritos de desesperación y pánico iban al compás de la velocidad de las estrellas.
Un frío helado y un fuerte escalofríos me iban bajando por la espalda, junto con una gota más fría de sudor que me ponía la piel de gallina, en ese momento,desaparecieron las estrellas, el shin shinn. No más frío.
La oscuridad en la habitación se hizo increíblemente mas intensa. No se oía nada.
Después de un rato comenzaron como a chocar contra el techo piedrasos. Un olor a tierra húmeda, a flores. Caí en un profundo sueño donde todo apareció muy de golpe, mi infancia, el jardín, mi primera novia, mi primer beso y el puto colectivo 60 de la avenida mitre que no me ve, el muy boludo y me pasa por encima!
Duvinsky
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El Shin shinnn
Leonidas
Fue en Sierra Leona donde un león se comió asimismo y a los dos meses parió a su madre, tan o más sorprendida que él por lo acontecido.
Transcurridas dos semanas la leona hija madre fue fortaleciendo sus musculos y con ellos su confianza de poder.
Su propio hijo-padre la miraba cada vez con más desconfianza. Fue justo al cumplirse esas dos semanas, en un día de lluvia intensa, mientras se encontraban refugiados en una cueva, cuando la leona tomó coraje y se avalanzó con todas sus fuerzas contra su hijo-padre, comiendolo en tan solo quince segundos.
Cuando terminó se dió cuenta de lo que había hecho y lloró tanto, que la lluvia de afuera no era nada comparado con sus lágrimas que inundaron todo el refugio ahogando a la leona madre-hija.
Fue así como llamaron a la sierra donde estaba la cueva "Sierra Leona".
La leyenda cuenta que los días de lluvia pueden escucharse los aullidos de dolor y tristeza de la leona madre-hija y el león hijo-padre.
Duvinsky
Transcurridas dos semanas la leona hija madre fue fortaleciendo sus musculos y con ellos su confianza de poder.
Su propio hijo-padre la miraba cada vez con más desconfianza. Fue justo al cumplirse esas dos semanas, en un día de lluvia intensa, mientras se encontraban refugiados en una cueva, cuando la leona tomó coraje y se avalanzó con todas sus fuerzas contra su hijo-padre, comiendolo en tan solo quince segundos.
Cuando terminó se dió cuenta de lo que había hecho y lloró tanto, que la lluvia de afuera no era nada comparado con sus lágrimas que inundaron todo el refugio ahogando a la leona madre-hija.
Fue así como llamaron a la sierra donde estaba la cueva "Sierra Leona".
La leyenda cuenta que los días de lluvia pueden escucharse los aullidos de dolor y tristeza de la leona madre-hija y el león hijo-padre.
Duvinsky
Coisas
Coisas de peso conciente
de basta herrumbe y azul violaceo
que saltan de rayuela en rayuela
vuelan con el viento
gritan su afonía
lamen sus heridas
buscando
encontrando
perdiendo
de basta herrumbe y azul violaceo
que saltan de rayuela en rayuela
vuelan con el viento
gritan su afonía
lamen sus heridas
buscando
encontrando
perdiendo
Ramón
Dificil olvidar la triste tristeza de aquella madrugada de rabia
rulos en la tierra húmeda por la sangre
ojos que ya no ven
que apuntan al cielo que nunca fue en la tierra
cuerpo cansado y maltrecho de llevarse
ahora es llevado
y la luna testigo y complice
de las miradas pérdidas
del frio sudor que acompaña la ira
tan fuerte como este recuerdo
perros rabiosos que olvidaron jugar
niños viejos
frias casas de chapas recuperadas
grisacéa oscuridad
por momentos pálida y amarilla.
Duvinsky
rulos en la tierra húmeda por la sangre
ojos que ya no ven
que apuntan al cielo que nunca fue en la tierra
cuerpo cansado y maltrecho de llevarse
ahora es llevado
y la luna testigo y complice
de las miradas pérdidas
del frio sudor que acompaña la ira
tan fuerte como este recuerdo
perros rabiosos que olvidaron jugar
niños viejos
frias casas de chapas recuperadas
grisacéa oscuridad
por momentos pálida y amarilla.
Duvinsky
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A mi hermano de sueños,
mi compañero Ramón
Amarga Colmena
Pero que amarga es la colmena que no responde a la necesidad
esa sombra hambrienta de soledad
puertas crujientes piden a gritos una gota de aceite
ese wisky nunca bebido que se evapora
un escorpión que picandose muere
¿la alameda estará?
los niños viejos no rien
subastan un cuadro de Perón, el Che y Evita desnudos y acostados en la cama
Karca se olvida porque fugó
las canas que van saliendo sin que nadie las llame
la lluvia se olvida de mojar y quema
Dios se olvida de ser dios y comienza a envejecer
las tetas tirantes pierden la dirección hundiendose en la tierra
el león se come su corona con ansiedad
la joven puta muere virgen
el pueblo contento nose por qué
una pluma que ametralla con cortazar poseido
un hachis profundo y sincero
un mentís tambien profundo y sincero
mi amor se mancha
la birome explota atrevidamente sin ninguna originalidad
alguien que ya no esta pero esta
el domingo que lo envuelve todo escupiendo veredas y verdades
los oyentes atrapados son deglutidos
el zombie que no sabe que lo es
la mujer que tampoco sabe que lo es
y el niño, el viejo, el joven, la señorita, el adulto, la anciana, el perro, el chino, el marroquí, el socialdemócrata
el mundo se cansa de girar
las ojas secas del otoño
la remera que aún no se seca
el no saber
los que se yo olvidados
y muchos nosé.
Duvinsky
esa sombra hambrienta de soledad
puertas crujientes piden a gritos una gota de aceite
ese wisky nunca bebido que se evapora
un escorpión que picandose muere
¿la alameda estará?
los niños viejos no rien
subastan un cuadro de Perón, el Che y Evita desnudos y acostados en la cama
Karca se olvida porque fugó
las canas que van saliendo sin que nadie las llame
la lluvia se olvida de mojar y quema
Dios se olvida de ser dios y comienza a envejecer
las tetas tirantes pierden la dirección hundiendose en la tierra
el león se come su corona con ansiedad
la joven puta muere virgen
el pueblo contento nose por qué
una pluma que ametralla con cortazar poseido
un hachis profundo y sincero
un mentís tambien profundo y sincero
mi amor se mancha
la birome explota atrevidamente sin ninguna originalidad
alguien que ya no esta pero esta
el domingo que lo envuelve todo escupiendo veredas y verdades
los oyentes atrapados son deglutidos
el zombie que no sabe que lo es
la mujer que tampoco sabe que lo es
y el niño, el viejo, el joven, la señorita, el adulto, la anciana, el perro, el chino, el marroquí, el socialdemócrata
el mundo se cansa de girar
las ojas secas del otoño
la remera que aún no se seca
el no saber
los que se yo olvidados
y muchos nosé.
Duvinsky
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Amarga Colmena
sábado, 1 de marzo de 2008
Ciudade
Rostros que se apagan en silencio
manos cortadas por el frío
miradas que se bajan de verguenza o cansancio
brazos flacos por el hambre
bocas que se cierran de impotencia
narices frías por la inercia
pies hinchados del trabajo
piernas dormidas del cansancio
cuellos duros por los nervios
cabezas que se parten de dolor
oídos que se apagan por seguridad
palabras calladas a destiempos
panzas de ruido injusto y asesino
torsos desnudos de pobreza
rodillas rotas de tanto agacharse
cejas fruncidas de la bronca
y unos ojos que quisieran ya no ver
que quieren llorar y no pueden
que quisieran no haber visto alguna cosa
que dicen todo lo que el cuerpo teme
porque no saben
porque no pueden mentir
como esta acostumbrado el cuerpo
manos cortadas por el frío
miradas que se bajan de verguenza o cansancio
brazos flacos por el hambre
bocas que se cierran de impotencia
narices frías por la inercia
pies hinchados del trabajo
piernas dormidas del cansancio
cuellos duros por los nervios
cabezas que se parten de dolor
oídos que se apagan por seguridad
palabras calladas a destiempos
panzas de ruido injusto y asesino
torsos desnudos de pobreza
rodillas rotas de tanto agacharse
cejas fruncidas de la bronca
y unos ojos que quisieran ya no ver
que quieren llorar y no pueden
que quisieran no haber visto alguna cosa
que dicen todo lo que el cuerpo teme
porque no saben
porque no pueden mentir
como esta acostumbrado el cuerpo
Duvinsky
miércoles, 27 de febrero de 2008
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